viernes, 29 de enero de 2016

Adagios, por Oscar Wilde



  • El arte es la forma más intensa de individualismo que el mundo ha conocido.
  • Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.
  • La única manera en que un hombre debe comportarse con una mujer es: haciendo el amor con ella, si es bonita, o con otra, si es fea.
  • No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.

Sobre Marechal, por Pedro Orgambide




 

La obra de Leopoldo Marechal puede observarse como una totalidad, como una Poética que incluye la poesía y el teatro, el ensayo y la novela. Más allá del mayor o menor mérito que corresponde a cada uno de los trabajos, lo que importa señalar como detalle significativo es la coherencia de la obra, su elaboración a partir de ideas y sentimientos que conforman una concepción del mundo. En esta concepción confluyen diversos intereses  estéticos, filosóficos y religiosos que se integran en la madurez vital y creativa del poeta.
El universo platónico, la interpretación de la Biblia a partir de sus significados proféticos, la visión del hombre como criatura trascendente, son invariantes de la obra de Marechal, y constituyen el basamento e ideología de su poética. De allí surgen otras ideas temporales  e inmediatas relacionadas con el arte, la literatura, la historia o la política. Pero las mismas siempre responden a esa concepción unitaria del mundo y de la vida.

viernes, 8 de enero de 2016

Fierro y Cruz

Artículo publicado en el suplemento aniversario de La Mañana Neuquén, el 29 de noviembre de 2015


por Gerardo Burton



NEUQUÉN.- Uno de los rasgos que identifican, y en este sentido, distinguen de otros a los habitantes de Neuquén en particular y de la Patagonia en general es el modo en que se hace cultura.
Las figuras de Martín Fierro y el sargento Cruz, hacia el final de la “ida”, primera parte del poema de José Hernández, son una marca de identidad, un rasgo particular.

La honda de David


por Gerardo Burton



a Eduardo D'Anna

Estas notas pueden parecer un plagio, y lo son. Surgen como respuesta en un diálogo a la distancia espacial y temporal con el poeta rosarino Eduardo D'Anna que hace unos años analizó críticamente la cultura nacional en su libro Nadie cerca o lejos. El centralismo cultural en la Argentina (Rosario, Identydad, 2005). El diálogo se expandió: también hubo intercambio de ideas, palabras y opiniones con Silvia Mellado en Neuquén.


La falta de emulación que Sarmiento observó en el mundo rioplatense prehispánico, según cita D'Anna en su libro, puede aplicarse a la Patagonia en el período que va desde la etapa territoriana hasta las primeras décadas de la provincialización. En la literatura nacional, esa carencia de modelos fuertes a imitar -Sarmiento se refería a los movimientos culturales europeos, como el romanticismo alemán o inglés, por ejemplo-, el liberalismo o el normalismo, fue el caldo de cultivo que favoreció la aparición de la gauchesca, la poética más original en las costas sudamericanas que fue adoptada casi de manera generalizada tanto por poetas “cultos” como populares. En Patagonia, luego de los viajeros -fundamentalmente extranjeros, pero también nacionales- no hubo posibilidad de emulación porque no hubo modelos -no llegaban o no les importaba llegar- y así fue como los escritores elaboraron con paciencia y observación, con talento y economía de elementos, un regionalismo muy particular.