jueves, 3 de abril de 2014

Carlos Fuentealba - 4 de abril, 2007



4 de abril, 2007


arroyo, arroyito de mi alma
que le han dado la muerte
al maestro fuentealba

sombras en el valle del viento, luz
y miedo, sombras voraces
con nombres conocidos en diarios aparecen
más sangre
en el valle del viento


arroyo, arroyito de mi alma
el viento lleva la muerte
al maestro fuentealba

alzan de dolor los brazos y las voces
            locos entre lágrimas
locos los gritos en la huida

            ¿qué cosecha el poder de los pocos
            salvo odios, y la sonrisa
            de los muchos entre hogueras?

arroyo, arroyito de mi alma
qué muerte terrible
para el maestro fuentealba

hay dolores, hay cárceles de abiertas
            puertas para los esclavos del poder
hay dolores en los barrios del borde
            donde apenas calientan el aire los rescoldos

se incendia el invierno en las casas
donde esperan al maestro
            que retorne
desde ese día en el valle
            sin justicia todavía

arroyo, arroyito de mi alma
qué muerte tan sin justicia
la del maestro fuentealba

inquilinos del otoño
vientos duros en la meseta
apenas abren las ventanas, enlazan
las ropas tendidas
            casi en un aire
de ardientes caricias

arroyo, arroyito de mi alma
no dejemos en la muerte
al maestro fuentealba



gerardo burton
neuquén, abril de 2014