jueves, 16 de noviembre de 2017

La poesía y los poetas, por Jorge Isaías


https://www.pagina12.com.ar/75917-la-poesia-y-los-poetas

¿Para qué sirve un poeta? se interrogaba Isidoro Blaisten. Según cómo se formule la pregunta, podríamos agregar que para nada. Pero el poeta es el único que no ve pasar el cadáver de su enemigo frente a su casa. Ve pasar su propio cadáver.

Ya lo escribió el gran poeta alemán Angelus Silesious tan caro a Borges: "La rosa es sin porqué", y no puede interpretar que la belleza no tiene lugar en el mercado, suponiendo que existiera un mercado para ello. Y suponiendo que la poesía -de eso se trata- pudiera tener una definición o un fin práctico en el mundo donde todo se pignora, se canjea o se transforma en una triste mercancía.

Tenemos en las artes muchas formas de desinterés, pero ninguno tan despojado, último gramo de intemperie sin fin a la que apelaba Juan L. Ortiz y que no es otra que la poesía. Alejada de los halagos, confundida con la confesión y lo subjetivo, nadie puede vivir sin ella, aunque sea una sola vez en la vida. Aun los socarrones que la ignoran y la insultan, porque ante una mujer bella se puede decir "es un poema", escribió Blaisten, no se dice "es una comedia festiva en un acto, es un entremés".

¿Quiere decir lo más alto? Y si es así, ¿por qué Pedroni decía que era "un arte de bajo precio"?

La poesía es palabra en el tiempo, decía Antonio Machado. O como escribió mi amigo Juan Manuel Inchauspe: "Nosotros sabemos que el poema es un objeto hecho de palabras trabajadas a lo largo del tiempo, vividas con el cuerpo, rescatadas por la memoria", no dice que se puede llegar a ella en tres lecciones en un taller literario al uso.

Tal vez la poesía, o mejor sin tal vez, la poesía es la palabra que se amasa con las vísceras y -como temía Blaisten- tal vez lleve a la locura, y él llegó a ser un perfecto cuentista porque no se animó a seguir escribiendo poesía. Pero de algún modo era un auténtico poeta, a juzgar por cómo trató al idioma respetando sus matices, hasta los más íntimos, hasta los más leves, hasta los más secretos.

También supo escribir: "Terca la memoria olvida. Y estoy autorizado a creer que lo obvio es la lucidez de un fantasma".

Ya lo escribió Cesare Pavese brillantemente, para que lo supieran para siempre: "Es necesario saber que no alcanzamos nunca a ver las cosas la primera vez, sino solo en la segunda. Entonces las descubrimos y las recordamos".

También estoy persuadido de que solo los que frecuentan los poemas de los grandes, inmensos, inalcanzables poetas de todos los tiempos son los verdaderos lectores del mundo. Los que se apoyan en la trama, en la argumentación lineal de un texto en prosa cabal nada tienen que ver con ser lector.

Nada menos que William Faulkner, entre otros grandes, puso en primerísimo plano a la poesía. Y supo escribir: "Yo empecé con la poesía, lo más perfecto, lo más sublime y fracasé. Pasé al otro género casi tan riguroso: el cuento. Fracasé. Entonces decidí ser novelista, por descarte".

Y termino con este fragmento de las Anticonferencias de Blaisten: "Todos los poetas han ido escribiendo desde el centro del dolor. Entonces todo ser humano desde el necio al soberbio va a recordar al suicida que escribió 'y vendrá la muerte y tendrá tus ojos', al fusilado que dijo 'no le tapen la cara con pañuelos para que se acostumbre a la muerte que lleva', y al negado que una vez dijo 'con el número dos nace la pena'".

Para eso sirve un poeta.

miércoles, 14 de junio de 2017

Las despedidas de Mariana Rosa

Texto leído en la presentación de las plaquetas "Vestal" y "Un Abrigo Errante", de Mariana Rosa, de la cebolla de vidrio ediciones, en la sala Alicia Fernández Rego, el 7 de junio de 2017, en Neuquén.

por Gerardo Burton


Para Mariana Rosa la escritura es un camino abierto, aunque desde Crónica de un Salto hasta Primeros fríos, un poemario aún inédito, esté a punto de completar un ciclo. En medio, estas dos plaquetas que presentamos hoy, con las que la cebolla de vidrio ediciones completa un número redondo: treinta títulos en diez años.


Vestal y Un Abrigo Errante son dos poemarios breves y diferentes: el primero registra una tensión donde la poeta se abisma ante un cambio que requiere protagonizar una decisión. Recuerda, en el poema IV, que era “una amazona/que atravesaba al galope los páramos de la Patagonia”.

jueves, 13 de abril de 2017

Volver

por Alejandro Flynn



Se oye como música a lo lejos. Un raro sonido que va acercándose a la ciudad de Buenos Aires. Los defensores sabrán luego que son gaitas, del cuerpo de Highlanders escoceses y que animan al batallón británico que está a las puertas de Miserere.

Luego entrarán como olas rojas por cada calle; ya nadie duda de que son ellos invadiendo de nuevo, aunque muchos más esta vez. El poblado espera; desde las azoteas con sus enormes fuentes que lloverán agua hirviendo, tras los improvisados parapetos, asomados reja a reja de las casas. El negro Miguel Nadal, que morirá en esa jornada y que sigue amontonando piedras -que serán como flechas certeras contra el león imperial-, dice, risueño, a su patrona: “son empeñosos los gringos, amita, que se vayan viniendo nomás al baile…”

martes, 31 de enero de 2017

Raúl Zurita: “La poesía es el último gran silencio de una época que termina”


"Si uno puede llegar hasta el fondo de uno mismo sin autocompasión, es posible que estés tocando el fondo de la humanidad entera". Una larga entrevista de Gonzalo León con el vate chileno, Premio Iberoamericano de Poesía.

http://eternacadencia.com.ar/blog/contenidos-originales/entrevistas/item/entrevista-zurita.html


Por Gonzalo León.

Raúl Zurita es el último de los poetas chilenos de una potente tradición que iniciaron Pablo Neruda, Pablo de Rokha, Nicanor Parra, Vicente Huidobro, Gabriela Mistral, y que supieron continuar Gonzalo Rojas, Stella Díaz Varín, Enrique Lihn, Jorge Tellier y Gonzalo Millán. Zurita es el último de los mohicanos, el último que logró construir una voz asociada a una obra. Con él la tradición chilena sufre un quiebre; siguen habiendo muy buenos libros de poesía y poetas muy interesantes, como Germán Carrasco, Andrés Anwandter, Verónica Jiménez Dotte, Matías Rivas, Alexis Figueroa, aunque sin la estridencia y la ambición de sus antecesores.

Ganador de la beca Guggenheim, del Premio Nacional de Literatura de su país y ahora del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, este poeta nacido en 1950 estuvo en Buenos Aires para presentar un disco que hizo con la banda rock González y los Asistentes. Además de ser uno de los mejores poetas contemporáneos en lengua castellana, entiende la poesía como un canto y la propuesta del disco (Desiertos de amor, basado en el libro Canto a un amor desaparecido de 1985), no se aleja de eso. No es nuevo que recurra a soportes diferentes a la hoja impresa: ha hecho performances, escrito poemas en el cielo de Nueva York, la reciente instalación en la bienal de arte de la India que inauguró el 12 de diciembre pasado; no es, en definitiva, un poeta que se conforme con una bidimensionalidad.

domingo, 29 de enero de 2017

Antología de Ernesto Cardenal

Poemas del nicaragüense nacido en 1925 relativos a su concepción del universo en continua expansión y la relación entre el cosmos y dios, entre la creación y su creador. Y el Cristo hacia el que todo el universo confluye, según Teilhard de Chardin (nota del antólogo)



De Epigramas, 1961

Ileana: la Galaxia de Andrómeda...


Ileana: la Galaxia de Andrómeda, 
a 700.000 años luz, 
que se puede mirar a simple vista en una noche clara, 
está más cerca que tú. 
Otros ojos solitarios estarán mirándome desde Andrómeda 
en la noche de ellos. Yo a ti no te veo. 
Ileana: la distancia es tiempo, y el tiempo vuela. 
A 200 millones de millas por hora el universo 
se está expandiendo hacia la Nada. 
Y tú estás lejos de mí como a millones de años.

sábado, 28 de enero de 2017

Trinidad, Cuba

El valle es verde y la luz, de una transparencia naranja. O quizás sea por el calor del mediodía. No puede definirse todavía cuando el taxi llega al final del recorrido de los diez kilómetros que hay entre Trinidad, esta pequeña ciudad fundada en 1513 por Diego Velázquez y San Isidro de los Destiladeros, en el Valle de los Ingenios. 



Durante el trayecto, el conductor del taxi mantuvo las ventanillas cerradas, el equipo de aire acondicionado funcionando al máximo y el auto a la mayor velocidad posible.

Un equipo de restauración del gobierno cubano trabaja sin descanso en la recuperación del edificio principal de la hacienda, que representa la prosperidad y el poder de sus propietarios.
La construcción principal es una torre de tres niveles que cumple la triple función de capilla, campanario y mirador. Es que desde allí se vigilaba el trabajo en el cañaveral, el comportamiento de los esclavos y ante cualquier anomalía un lenguaje de campanadas alertaba a los vigilantes armados y a los capataces. El sistema se completaba con estructuras similares en el resto de las propiedades, con lo cual se mantenían en red el control de la producción, las respuestas ante las alarmas y la persecución de los esclavos que se arriesgaban a huir hacia los montes. Desde el mirador también se marcaba el inicio y el fin de la jornada de trabajo.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Dos poetas de Bahía en el Valle - Osvaldo Costiglia y Álvaro Urrutia

El miércoles próximo 7 de diciembre, Osvaldo Costiglia y Álvaro Urrutia se presentarán en esta ciudad en el ciclo “Leo como en casa”, organizado por la subsecretaría de Cultura de la provincia. Ambos serán recibidos por Raúl Mansilla y Gerardo Burton en la Casa de las Culturas, Yrigoyen al 600.
Osvaldo Costiglia-Álvaro Urrutia