martes, 31 de enero de 2017

Raúl Zurita: “La poesía es el último gran silencio de una época que termina”


"Si uno puede llegar hasta el fondo de uno mismo sin autocompasión, es posible que estés tocando el fondo de la humanidad entera". Una larga entrevista de Gonzalo León con el vate chileno, Premio Iberoamericano de Poesía.

http://eternacadencia.com.ar/blog/contenidos-originales/entrevistas/item/entrevista-zurita.html


Por Gonzalo León.

Raúl Zurita es el último de los poetas chilenos de una potente tradición que iniciaron Pablo Neruda, Pablo de Rokha, Nicanor Parra, Vicente Huidobro, Gabriela Mistral, y que supieron continuar Gonzalo Rojas, Stella Díaz Varín, Enrique Lihn, Jorge Tellier y Gonzalo Millán. Zurita es el último de los mohicanos, el último que logró construir una voz asociada a una obra. Con él la tradición chilena sufre un quiebre; siguen habiendo muy buenos libros de poesía y poetas muy interesantes, como Germán Carrasco, Andrés Anwandter, Verónica Jiménez Dotte, Matías Rivas, Alexis Figueroa, aunque sin la estridencia y la ambición de sus antecesores.

Ganador de la beca Guggenheim, del Premio Nacional de Literatura de su país y ahora del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, este poeta nacido en 1950 estuvo en Buenos Aires para presentar un disco que hizo con la banda rock González y los Asistentes. Además de ser uno de los mejores poetas contemporáneos en lengua castellana, entiende la poesía como un canto y la propuesta del disco (Desiertos de amor, basado en el libro Canto a un amor desaparecido de 1985), no se aleja de eso. No es nuevo que recurra a soportes diferentes a la hoja impresa: ha hecho performances, escrito poemas en el cielo de Nueva York, la reciente instalación en la bienal de arte de la India que inauguró el 12 de diciembre pasado; no es, en definitiva, un poeta que se conforme con una bidimensionalidad.

domingo, 29 de enero de 2017

Antología de Ernesto Cardenal

Poemas del nicaragüense nacido en 1925 relativos a su concepción del universo en continua expansión y la relación entre el cosmos y dios, entre la creación y su creador. Y el Cristo hacia el que todo el universo confluye, según Teilhard de Chardin (nota del antólogo)



De Epigramas, 1961

Ileana: la Galaxia de Andrómeda...


Ileana: la Galaxia de Andrómeda, 
a 700.000 años luz, 
que se puede mirar a simple vista en una noche clara, 
está más cerca que tú. 
Otros ojos solitarios estarán mirándome desde Andrómeda 
en la noche de ellos. Yo a ti no te veo. 
Ileana: la distancia es tiempo, y el tiempo vuela. 
A 200 millones de millas por hora el universo 
se está expandiendo hacia la Nada. 
Y tú estás lejos de mí como a millones de años.

sábado, 28 de enero de 2017

Trinidad, Cuba

El valle es verde y la luz, de una transparencia naranja. O quizás sea por el calor del mediodía. No puede definirse todavía cuando el taxi llega al final del recorrido de los diez kilómetros que hay entre Trinidad, esta pequeña ciudad fundada en 1513 por Diego Velázquez y San Isidro de los Destiladeros, en el Valle de los Ingenios. 



Durante el trayecto, el conductor del taxi mantuvo las ventanillas cerradas, el equipo de aire acondicionado funcionando al máximo y el auto a la mayor velocidad posible.

Un equipo de restauración del gobierno cubano trabaja sin descanso en la recuperación del edificio principal de la hacienda, que representa la prosperidad y el poder de sus propietarios.
La construcción principal es una torre de tres niveles que cumple la triple función de capilla, campanario y mirador. Es que desde allí se vigilaba el trabajo en el cañaveral, el comportamiento de los esclavos y ante cualquier anomalía un lenguaje de campanadas alertaba a los vigilantes armados y a los capataces. El sistema se completaba con estructuras similares en el resto de las propiedades, con lo cual se mantenían en red el control de la producción, las respuestas ante las alarmas y la persecución de los esclavos que se arriesgaban a huir hacia los montes. Desde el mirador también se marcaba el inicio y el fin de la jornada de trabajo.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Dos poetas de Bahía en el Valle - Osvaldo Costiglia y Álvaro Urrutia

El miércoles próximo 7 de diciembre, Osvaldo Costiglia y Álvaro Urrutia se presentarán en esta ciudad en el ciclo “Leo como en casa”, organizado por la subsecretaría de Cultura de la provincia. Ambos serán recibidos por Raúl Mansilla y Gerardo Burton en la Casa de las Culturas, Yrigoyen al 600.
Osvaldo Costiglia-Álvaro Urrutia

martes, 1 de noviembre de 2016

Aimé, Cachita, el café

Aimé es socióloga pero ahora se dedica a orientar y alojar turistas en un piso del edificio donde tiene su casa. Allí hay tres habitaciones –dobles o triples, según el caso, con baño privado cada una-, un comedor de diario y una sala que da a dos ventanales frente a la Universidad de La Habana, un lugar histórico con escalinatas dignas, según un poeta argentino, de una nueva versión del cochecito con bebé de la película “Acorazado Potemkin”. Durante la dictadura de Batista hubo allí una gran represión a una manifestación estudiantil.



El lugar es ideal para la charla y la bebida: poesía y ron, se sabe. Y una música suave que llegue de atrás, desde el parietal o más allá. Un jazz tranquilo, un bolero o un tanguito. Quizás mejor un tanguito.

domingo, 2 de octubre de 2016

Con Violeta



Pese al frío de la mañana de junio, la Alameda está en ebullición. A la salida de la estación Baquedano del subte, a pocos metros de la Plaza Italia, caminan apurados oficinistas, vendedores ambulantes, trabajadores públicos, estudiantes, pocos chicos. Más tranquilos, los turistas y los ancianos se dejan bañar por la luz algo turbia del sol sobre Santiago.
Y más todavía: en las esquinas, los carabineros parecen perezosos al lado de sus vehículos artillados. Pero es añagaza: en cualquier momento los estudiantes universitarios protestarán contra las reformas a la ley de educación superior y entonces se armará el jaleo, es decir, se aplicará el protocolo antidisturbios con gases, camiones hidrantes y corridas. Son aves que no se asustan de animal ni policía, cantaba Violeta Parra. Es que el sistema actual posterga y excluye a la mayoría de los jóvenes y los arroja a trabajos de subsistencia, sin la mínima posibilidad de realización personal. Alguien dirá es el capitalismo, estúpido. Y acertará.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Palabras de presentación de las plaquetas de La Mano en la Sed


1.- FERIA DEL LIBRO

Alguna vez, un periodista le preguntó a Juan Gelman por qué no escribía una novela. Algo que ocurre a menudo a los poetas: ¿para cuándo una novela, un libro en serio? Y Gelman contestó que para qué. Que soy poeta. Y escribo poesía. Y eso basta. Él lo dijo seguramente mejor.
El jueves de esta semana, Marta Dillon decía que estamos viviendo una época en la que es necesario nombrar. ¿Nombrar qué? Esas cosas, esos hechos, esas realidades que nos constituyen, ese territorio desde donde nos movemos porque es nuestro y está lleno de nuestra historia, de nuestros afectos, de nuestro futuro. De nuestra voluntad.
Porque sabemos que la revolución de la alegría no es la revolución de la alegría y que el sinceramiento es una mentir ay una expoliación y que armonizar es perder derechos. En contra de ese vaciamiento se levanta la poesía: para recuperar, para resistir.
Estamos hoy ante una acción poética que es una acción política. La confluencia -palabra que tanto gusta por aquí- de esfuerzos de poetas, artistas plásticos, instituciones. Una verdadera confluencia de voluntades independientes que unió a la Asociación La Mano en la Sed, la ANAP y el sello la cebolla de vidrio ediciones para hacer, en menos de 45 días, una tirada de 50 ejemplares de diez títulos de otros tantos autores y autoras.
Éste es el hecho. Ésta es la afirmación de la poesía, de que es posible plantarse a los estados y las empresas indiferentes en el mejor de los casos. Prescindir de ellos. Pasar de ellos, como dicen los españoles.
Y mostrar, desde un lugar en el margen, que es posible. Que hay confianza en la propia producción. Que la poesía que componemos es de verdad: dice lo que nadie dice, nombra lo que es necesario nombrar.
Yo les agradezco a Mariángeles Abelli Bonardi, Mirta Agostino, Juan Aguilar, Alexis Paola Balco, Eugenia Cavallín, Lautaro Gutiérrez, Aldo Novelli, Fernando Quatrini, Hernán Riveiro, Denise Sánchez Ippi, los artistas plásticos Daniel Schalbetter, Victoria Aragón, Juan Cruz Castro, Romina González Johnny Azaguata, María Luz Hernández, Klaudja Kuhanik que hayan querido confluir con la cebolla de vidrio para gestar este hecho inédito, al menos en esta ciudad: diez títulos al hilo. Muchas gracias.


2.- SALA DE ANAP

Hace dos fines de semana presentamos este esfuerzo colectivo en la Feria del Libro. Y ayer me preguntaba qué palabras nuevas ponerle a esta presentación de hoy.
Me temo que este hecho: diez títulos nuevos de poesía y narrativa, con ilustraciones de artistas plásticos y una edición artesanal de 50 ejemplares por título, sigue siendo algo inédito. Aquí, en esta ciudad al menos. Y es, sobre todo, un hecho político. Y un hecho poético.
Miren: esto es poesía por mano propia. Es poesía de la que nos apropiamos para decir, para estar en un espacio que resiste a los gurúes del sistema y a los mandarines de la erudición.
Es desde otro lado, de éste, del nuestro, que vienen estas plaquetas, que se hacen en una casa, con fotocopias, y se terminan a mano. Este espacio, creado entre La Mano en la Sed, ANAP, la cebolla de vidrio, los artistas plásticos y supone una muestra, un manifiesto de esta forma de ser, de pararnos en esta existencia. Decimos, sin decirlo, no pasarán. Y esto, lo decimos los que están en esta movida editorial, y muchos más.
En esta ocasión estamos Mariángeles Abelli Bonardi, Mirta Agostino, Juan Aguilar, Alexis Paola Balco, Eugenia Cavallín, Lautaro Gutiérrez, Aldo Novelli, Fernando Quatrini, Hernán Riveiro, Denise Sánchez Ippi, los artistas plásticos Daniel Schalbetter, Victoria Aragón, Juan Cruz Castro, Romina González Johnny Azaguata, María Luz Hernández, Klaudja Kuhanik, pero vendrán otros.
Acá venimos de otros grupos. Y pienso en los viejos coirones de finales de la dictadura, en Poesía en Trámite, en la Casa de la Poesía. En tantos.

Bueno, esos ejemplos confirman lo que dije hace un rato: un hecho poético es un hecho político. Acá estamos los originarios, los cimarrones, los matreros, en femenino y masculino, y las mujeres. Que vengan, entonces, con su nueva campaña al desierto. Muchas gracias.