viernes, 22 de mayo de 2015

Lectura sobre “Código Rosa, relatos sobre abortos”, de Dahiana Belfiori

Leído en La Conrado Cultural el 21 de mayo de 2015, junto con la autora y Nayla Vacarezza. 



Muchas gracias por la invitación a presentar este libro. Gracias a Ruth, a la Revuelta y a Dahiana por su trabajo.

Me gustaría empezar hablando en voz baja, que esta presentación sea como un susurro, como el susurro de las mujeres que ofrecieron su testimonio a lo largo de la factura del libro. Me gustaría que estas palabras sean como un momento de brisa tras el vendaval, como la frescura de la lluvia cuando se fue, como la luz de la mañana apenas se abre la ventana al día nuevo, porque así es como se me presentan estos textos: una ventana en un cuarto cerrado, una brecha de esperanza en el sitio del dolor.

Palabras en la presentación de Resplandor de Madres, de Pablo Montanaro

Fue el 18 de mayo de 2015 en el aula magna Salvador Allende de la Universidad Nacional del Comahue, en la ciudad de Neuquén. Además del autor, presentaron el libro las madres de Plaza de Mayo Inés Ragni y Lolín Rigoni, la poeta Miriam Rivas y el maestro Nano Balbo. El músico y compositor Walter Cuevas interpretó cuatro canciones.



Hay un proverbio chino que dice que cuando un dedo señala la luna, los necios miran el dedo. Permítanme entonces, en esta presentación del libro “Resplandor de mdres”, navegar un poco en la necedad. No quiero ir ahora a eso que estos 24 poemas compuestos por Pablo Montanaro señalan sino a su interior, a las palabras, los hechos y las imágenes con que cada verso, cada texto fue edificado. Porque hay una construcción en la voluntad de todo autor, hay una intencionalidad que se expresa y hay otra que se guarda, que subyace mientras discurren las palabras. En este caso hay hechos que se explican por sí mismos, y ésa es la superficie. Y debajo: ¿qué hay? ¿y qué hay detrás? O ¿qué hay antes?, y ¿qué habrá en los años que vienen?

domingo, 10 de mayo de 2015

Auden: Breve defensa de la poesía

Esta curiosidad es la intervención de W.H. Auden en una mesa redonda que organizó el PEN Club en Budapest, octubre de 1967. The New York Review of Books lo rescató en una entrega de 1986. Tomado del sitio www.nexos.mx


Las discusiones sobre el papel del artista en la sociedad pocas veces dan fruto porque sus participantes no han definido qué quieren decir con los términos que usan. Mientras malinterpretemos lo que otros dicen, ni el acuerdo central ni la diferencia genuina de opinión son posibles. Empezaré, entonces, con algunas definiciones.

Individuo. En primer lugar, un término biológico: un árbol, un caballo, un hombre, una mujer. En segundo lugar, como el hombre es un animal social y nace sin formas instintivas de conducta, el término es sociopolítico: un americano, un doctor, un miembro de la familia Smith. Como individuos somos, se quiera o no, miembros de una sociedad o de varias sociedades, cuya naturaleza esta determinada por necesidades biológicas y económicas. Como individuos nos crean por reproducción sexual y condicionamientos sociales y sólo se nos puede identificar por las sociedades a las que pertenecemos. Como individuos, somos comparables, clasificables, contables, reemplazables.