sábado, 20 de julio de 2013

"La poesía es la más honda de las religiones", Celia Gourinski


(Entrevista aparecida en El vendedor de tierra, revista de poesía, en junio de 2009)


Celia Gourinski nació en Buenos Aires, en 1938. Estudió filosofía y música. En 1959, publicó su primer libro de poemas, Nervadura del silencio. Le siguieron Regreso de Jonás (1971), Tanaterótica (1978), Acaso la Tierra (1981). Aun permanecen inéditos: En ocasión de la aparición de un cometa, Inocencia feroz* y Cadencia rota. En la siguiente entrevista nos habla de la palabra, sus proyectos y el futuro de la Poesía.

Por Alejo González Prandi, Andrés Haedo y Celedonio Torres Ávalos

¿Cuál es la motivación esencial que le impulsa a escribir? ¿Hay algo en particular?
- Si: que no tengo más remedio. Escribo cuando revientan mis tripas, porque lo trato de evitar con todas mis fuerzas. Si no, no escribo. Y no quiero que piensen en supuestas catarsis destinadas al diván del psicoanalista.

¿Cómo recuerda sus inicios con la poesía? ¿Cuándo concientizó ser poeta?
- Lo asumí muy de pequeña. Yo solía hacer como un juego prohibido: tapaba con plastilina todos los agujeritos de mi cuerito para que mi madre no supiera qué hacía a la noche; entonces ponía velas y retratos y hacía morisquetas y bailaba, bailaba, bailaba y daba vueltas, vueltas y vueltas y me caía, naturalmente, entonces pronunciaba: “cote”. “Cote” era el caos y la creación. Era muy chiquita, tenía cuatro años y todavía no escribía; ergo asumía el después.


¿Cuáles fueron sus primeras lecturas?
- Yo empecé leyendo a Valery, Rimbaud y Lautréamont a los nueve años; libros de mi madre, que ella me pasaba. Realmente. En ese sentido, la poesía fue conmigo muy tirana, bellamente tirana.

¿Qué es para usted la palabra?
- Es lo más preciado que tenemos. La palabra en un grado altísimo es la revelación de Dios, nada menos. ¡Ojo!, tenemos que respetarla mucho, porque es poderosa.

¿Qué es lo que aporta realmente la poesía al hombre como forma de sabiduría o conocimiento?
- Primero su razón de ser. Es como si preguntáramos a un monje qué es lo que aporta Dios, o a un místico ateo qué es lo que aporta la meditación. Un poeta que no se plasma en el poema, muere. No hay elección posible: el poeta no decide ser poeta.

Saint John Perse escribió que la exigencia espiritual de la poesía dio nacimiento a las religiones. Para usted, ¿cuál sería el vínculo poesía-religión?
- Vale su etimología. Religión es ligar como constante, religar una cosa con otra. El hombre comienza religando lo que ve para sentirse hombre, religando algún espejo donde poder verse hasta hacer una frase poética. La poesía es religión, es una religión, es la más honda de las religiones.

¿Y la relación entre filosofía y poesía?
- A pesar de los “filósofos” y de los “filósofos-poetas” yo creo que hay relación. A pesar de que sin deducción obligada o sobrante haya deducción entre filosofía y poesía, a pesar de eso, creo que hay “relación”. Entiéndase como absurdo, como una travesura, como lo que sea. A pesar de las tentativas de relacionarlo, la relación existe desde y para siempre. Ya está religado. EL POEMA, esa Arca de Noé.

En su libro Instantes suicidas predomina una repetición de la palabra bajo un mismo ritmo. ¿Cuál es el motivo intelectual, espiritual o intuitivo que la llevan a dicha repetición?
-Yoel y mapahí y todas las repeticiones son mantras que responden y se dirigen hacia la esencia del Yoel-mapahí del origen de la vida. Instantes suicidas son instantes de vida, el instante de tocar fondo para luego salir a la luz. Es el libro que más he odiado y el que más he querido.

A lo largo de toda su obra, ¿ve muchos cambios estéticos o bien, a pesar de esos cambios, encuentra una identidad propia?
- Como yo evito tanto escribir poesía y escribo solamente cuando estoy realmente disparada al vacío, escribo una vez cada diez años; evidentemente hay cambios estilísticos, pero no de estética trascendental, y para nada de identidad; el motivo es el mismo, se trata de la misma raíz y del mismo árbol, pese a que salgan frutos verdes y después pájaros azules. Me soy extremadamente fiel.

Sabiendo que estudia música desde su niñez, ¿cómo siente la música desde la poesía?
- La poesía es música o no es. Al decir de Verlaine, “La musique avant tout”. La poesía tiene que ser armónica porque sale de ese momento de la nada, cuando sucede el caos… a semejanza de Dios, armonía de la creación.

¿Puede existir un poema meramente musical, sin concepto, solamente como si fuera una inscripción armónica?
- ¿Pedro y el Lobo”, de Prokofiev, “El Moldova”, de Dvorak…? Sin broma, aunque pienso que hay miles de nacimientos diferentes. La cuestión es que después no salga un feto enorme, porque muchas veces hay abortos de la Poesía: la poesía es sustantiva.

¿Se puede hablar de una historia de la poesía o la poesía es atemporal y universal?
- La historia de la poesía es como la historia del hombre. También podemos hablar de un in illo tempore (mencionado por Mircea Eliade): un tiempo neutro, un tiempo neutro, un tiempo total, un tiempo fuera del tiempo, sin menoscabar que el hombre tiene una historia, y un tiempo tirano.

¿Cuál sería su concepción de la poesía?
- Contestaría como dijo algún presocrático: “Todo está lleno de dioses”.

¿Tiene que llevar para usted el poeta una vida especial?
- ¡Todas las vidas son especiales!, no hay una vida parecida a otra.

¿Cómo ve la escritura desde la droga?
- La droga ayuda a escribir al que no es poeta. Por lo tanto, un escritor no escribe lo suyo bajo los efectos de la droga. Sin embargo, hubo poetas (caso Rimbaud) que pese a la droga pudieron salvar al poema, al excesivo poeta.

¿Con qué objeto de la naturaleza se identifica más?
- Con el amanecer, mi gran sujeto. Ni siquiera. Con el momento antes de que salga el sol. No me pierdo el amanecer porque es el nacimiento, la magia, la encarnación del verbo.

¿Cuáles son sus influencias?
- La máxima influencia que tengo es el amor. El amor, la experiencia amorosa, el amor a Dios, al amor al hombre, el amor a la belleza, el acto de amor (con esto no quiero decir que escribo poemas de amor). Aunque soy el lente más influible del mundo. Me influye todo.

En su juventud, cómo vivió su amistad con Girondo junto a (Olga) Orozco, (Enrique) Molina, (Francisco) Madariaga…?
- Recuerdo aquellos años con algarabía, fue algo maravilloso. Girondo era un ser impactante y todos los que lo rodeaban; pero de todos ellos adoro sobre todo a Norah Lange. ¡Qué espléndida mujer! También ahí lo conocí a Aldo Pellegrini. Pero lo que más me impactó fue verme a mí misma –una pendeja de 15 años- con dos amigos que me escuchaba y seriamente: Coco (Madariaga) y Enrique (Molina).

¿Cómo recuerda a Alejandra Pizarnik?
- Fue una poeta muy seria. Lástima que se hizo tanta bulla con ella a raíz de un hecho doloroso. Se la mitificó y Alejandra merece algo mejor que un mito, se merece que se la respete así como es en su tamaño, no como una diosa maldita, porque ahí pierde todo su sentido humano. Ella no era una soberbia. Si lo creyese, yo sería una moralista, cosa más que incierta.

¿Cuáles son sus proyectos literarios actuales?
- Poder darme cuenta de que debía por fin publicar Inocencia feroz, que es un libro totalmente dedicado a Enrique Molina. También habito en otro esbozado que se llama En la comarca, y otro más: Cadencia rota. Pero sobre todo escribo un libro infinito que se llama En ocasión de la aparición de un cometa que lo empecé antes de publicar mi primer libro, pero es una tarea lentísima.

¿Qué opina de los concursos literarios?
- Me parece que todo está muy digitado, a menos que aparezca un valor como Olga Orozco, como Enrique Molina, raros y bellos soles oscuros, últimos soles…

Hay quienes sostienen que la poesía ha muerto, ¿hay futuro para la poesía?
- Yo lo que puedo decir del futuro es lo siguiente: posiblemente el mundo se acabe, el universo desaparezca, pero hay una cosa que es evidente y que lo sé (no sé por donde pero es una certeza axiomática): la poesía sobrevive a todos los mundos, a todas las galaxias, a todo; mientras todo se derrumba ahí está la poesía, el nombrar al Innombrable. La poesía no se trasmite, no es un medio de comunicación. La Poesía es comunión.
Publicado en EVT, Año 2, N° 5, Invierno de 1997. * Inocencia Feroz fue publicado por Editorial Argonauta. La poeta falleció en Buenos Aires, en 2008.

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