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sábado, 26 de julio de 2025

Eva Perón - poemas



Evita

nombre que designa

a todas las hijas que no nacieron

de una unión

asentada ante la ley

sea la religiosa o la jurídica


vos y yo nacimos así

hijas naturales

supimos de la mirada acusadora

ese estigma de ser

hijas del pecado


vos no tenías tiempo

por eso lo viviste de un tirón

chinita de piel blanca

ojos y pelo negro

que se fue de junín

con una valija de cartón

pajaritos en la cabeza


para ser inmortal

para llevarnos a la victoria

evita montonera

eva del pueblo


para ser actriz

estar en tapas de revistas

todavía no sabías que tu búsqueda

te iba a llevar al amor, a la política, a la poesía y a la historia


te escribo con tu foto cerca

gracias, compañera,

por hacerme descubrir que el pueblo siempre fue y será


hija natural, como yo

como si hubiera hijas artificiales en la tierra

nunca entendí esas dos palabras

la palabra y el silencio que nos declaró culpables

de haber nacido


eva pasión

un terremoto acortó el tiempo en que un corazón

se encuentra con su reflejo

juan domingo y maría eva para la revolución

Natalia Molina B.Blanca, 1973. Vive en Sierra de la Ventana


lunes, 8 de julio de 2024

(DI)VERSIONES/Poemas del inglés en castellano, por gerardo burton

Esta entrada del blog reúne un grupo de poemas de poetas de habla inglesa, seleccionados al azar y por mera intención lúdica. Fueron publicados en una plaqueta de la cebolla de vidrio ediciones en junio de 2024. El listado es el siguiente, e incluye los libros o publicaciones de donde fueron tomados los textos. A continuación de la versión castellana, se transcribe el original en inglés.

* WALT WHITMAN: West Hills, Nueva York, EE.UU., 1819-Nueva Jersey, EE.UU., 1892 (HOJAS DE HIERBA * LEAVES OF GRASS, 1855)

* JOHN LENNON: Liverpool, Inglaterra, 1940-Nueva York, Estados Unidos, 1980 (RUBBER SOUL, 1965; THE BEATLES, 1968)

* SYLVIA PLATH: Boston, EE.UU., 1932-Londres, Inglaterra, 1963 (SELECTED POEMS, selección de Ted Hughes, 1981)

* PHILIP LARKIN: Coventry, 1922-Yorkshire, Inglaterra, 1985 (THE WHITSUN WEDDINGS, 1964)

* DENISE LEVERTOV: Ilford, Essex, Inglaterra, 1923-Seattle, EEUU., 1997 (SELECTED POEMS, 1994)

* EMILY DICKINSON: Amherst, Massachusetts, EE.UU., 1830-1886 (COLLECTED POEMS, THREE SERIES, 1890, 1891, 1896. Poemas tomados de las secciones Life y de Love)

* WILLIAM WORDSWORTH; Cockermouth, Inglaterra, 1770-Rydal Mount and Gardens, Inglaterra, 1850. (LYRICAL BALLADS, POEMS OF LUCY, 1798-1800)

* TED HUGHES; Yorkshire, 1930-Londres, Inglaterra, 1998. (BIRTHDAY LETTERS/CARTAS DE CUMPLEAÑOS, 1998)

* DYLAN THOMAS: Swansea, Gales, 1914-Nueva York, EE.UU., 1953, (MUERTE Y ENTRADAS, 1946/EL MAPA DEL AMOR, 1939)


martes, 6 de diciembre de 2022

Navidad 22/poemas&textos/la cebolla de vidrio ediciones (afiche)


Vi entonces un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar ya no existía (21,1)

….enjugará las lágrimas de sus ojos,
ya no habrá muerte ni luto
ni llanto ni dolor,
pues el mundo viejo ha pasado. (21,4) 

A mitad de la calle de la ciudad, a cada lado del río, crecía un árbol de la vida: da doce cosechas, una cada mes del año, y sus hojas sirven de medicina a las naciones. Allí no habrá ya nada maldito... Noche no habrá más, ni necesitarán luz de lámpara o del sol, … esparcirá luz sobre ellos. (22,1-5)

apocalipsis de juan

viernes, 13 de mayo de 2022

MALVINASMALVINASMALVINASMALVINASMALVINAS POEMAS&TEXTOS

 Poemas y textos de un afiche en recuerdo del 40° aniversario de la guerra en el Atlántico Sur decidida por la junta de comandantes de la dictadura cívico militar en 1982. Publicado por la cebolla de vidrio ediciones en mayo de 2022









VIENTO DEL SUR

3 de enero de 1833

Llegaron del mar.

Otra vez no eran dioses.


Agosto – 1833

Algunos dicen que fue por la patria, otros que fue por el pan.

En el territorio, la rebelión duró un año.

En la memoria, el tiempo avanza.


1964 

En un remolino de sangre charrúa 

Rivero está naciendo.

Mira el futuro

Ve sangre originaria. 

Ve un pájaro Fitzgerald cortando el Atlántico.

Y a Miguel, enarbolando el paño con el sol y el cielo.


1966


El gaucho mira desde la estepa.

Ve cóndores que llegan y descienden.

Militantes 

que enarbolando sol y cielo

rebautizan el puerto con el espíritu de Antonio 

miércoles, 13 de enero de 2021

Nueva reimpresión de "heridas que no cierran”

 Esta segunda semana de enero llegará a las librerías del país la nueva reimpresión del libro “heridas que no cierran”, de Gerardo Burton, editada por Espacio Hudson, de Comodoro Rivadavia. Son poemas sobre femicidios ocurridos en el país en los años recientes y ésta es la cuarta tirada del libro





Las ediciones se hicieron con el apoyo, asesoramiento y participación de la Colectiva Feminista La Revuelta, de Neuquén. Esta nueva impresión fue realizada en Comodoro Rivadavia por Espacio Hudson, la editorial que dirige el poeta y periodista Cristian Aliaga.

Documentales. Entrevistas a escritores y escritoras argentinas. Tomo V

Entrevistas realizadas a través del correo electrónico y publicadas entre octubre de 2017 y mayo de 2020, en numerosos medios digitales (y ocho en medios gráficos). Se permite, sin previa autorización, la reproducción de cualquiera de ellas y en cualquier soporte, citando la fuente. Asimismo, se agradece por la inclusión del presente volumen en bibliotecas digitales o en otro tipo de plataformas.

Las entrevistas fueron realizadas por el poeta Rolando Revagliatti, y este tomo incluye a Paula Winkler, María Malusardi, Eduardo Dalter, Pablo Queralt, Marcelo Vernet, Fabián Soberón, César Bisso, Marisa Negri, Reynaldo Jiménez, Jorge Goyeneche, Alejandra Méndez Bujonok, Romina Funes, Carlos Juárez Aldazábal, Rogelio Pizzi, Estela Barrenechea, Marcos Rosenzvaig, Osvaldo Spoltore, Gerardo Burton, Alicia Salinas, Alejandra Correa, José Ioskyn, Fernando Sorrentino y Alberto A. Arias

http://www.revagliatti.com/documentalesV/DOCUMENTALESV.pdf


Diseño integral y diagramación: Patricia L. Boero

casiopea06@gmail.com

editores@zonamoebius.com

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Argentina, enero de 2021.


viernes, 27 de noviembre de 2020

Tinta patagónica para Maradona

 

Una apurada e incompleta selección de poetas y escritores del sur del país con textos referidos a Diego Maradona. El de Alejandro Flynn fue escrito para esta publicación a poco de conocerse la muerte del deportista, y los de Marisa Godoy y Viviana Ayilef se tomaron de su cuenta en redes sociales.

Gerardo Burton

geburt@gmail.com









Ricardo Fonseca (Centenario, Neuquén)


Diego


Vos,

que viviste la era del potrero.

Vos, que naciste para hacer música con los pies,

como esos artistas sin manos que hacen maravillas

sobre el césped.

Vos,

que rompiste la red de la desgracia

y sabés que no hay nada más lindo que golear

a la nada. Vos, que siempre dijiste NO con la cabeza

pero SÍ con el corazón. Vos, che, el más coreado

por las tardes, que amanecés sobre la tapa

de los diarios, ayúdanos a dar vuelta esta historia,

a derribar este muro de lamentos. Ayúdanos a dejar

en orsai este cielo de muerte, este vacío.


En Animal Lingüístico 


***


lunes, 17 de agosto de 2020

40TENA SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (XII)

Última, por ahora, selección en esta cuarentena. Se termina la cuarentena, nos queda la pandemia. Salú y pesetas, que lo demás, como dijo el español, son puñetas. Chau


Gerardo Burton (seleccionador)

geburt@gmail.com

Siempre noche


Mi triste vida

se desparrama

asustada    de sí  misma


En un

infinito

que me pisa

y me oprime

con su débil tacto

Giuseppe Ungaretti, en Naufragios


viernes, 12 de abril de 2019

Paco Urondo: un poeta fuera del centro

Texto leído en la presentación del libro "Paco Urondo, biografía de un poeta armado", por Pablo Montanaro, el 11 de abril de 2019 en el salón azul de la Biblioteca Central Francisco P. Moreno de la Universidad Nacional del Comahue, en Neuquén.



Francisco Paco Urondo, un poeta desterrado


Gerardo Burton
geburt@gmail.com


Dice Pablo Montanaro en el prólogo de este libro que Francisco Urondo, a mediados de la década de 1980 era “un personaje sumamente atractivo pero al mismo tiempo desconocido, como si hubiera sido desterrado”. Ése fue quizás el derrotero de Urondo y de su poesía: estar fuera del centro.

Veamos: al principio, fue un poeta del Litoral argentino integrante del grupo que había elegido como maestro a un marginado por propia voluntad: Juan L. Ortiz. A tal punto era la elección de aquellos discípulos, que ese apellido es el último nombre de guerra que elegirá Urondo. En esa época fue titiritero, funcionario de cultura (ese oficio que hoy se denomina gestor y que no se sabe si hace trámites, inscribe patentes o distribuye bonos) y, sobre todo, poeta. De ese período habla abundantemente Montanaro.

Me interesa señalar algo que hará Urondo a poco de instalarse en la ciudad de Buenos Aires. Con otros poetas, artistas plásticos y teóricos del arte, integrará el grupo Poesía Buenos Aires, que reunía a la vanguardia de Arte Concreto-invención y otros ismos estéticos en pleno auge del peronismo. Habría que estudiar la relación causal entre esa posición artística y la desplegada por la fuerza política creada por Juan Perón en el poder, hacerla dialogar con posturas como la de Leopoldo Marechal o la de Daniel Santoro -el bueno-. Lo cierto es que en ese entonces -y quizás también ahora- la cultura oficial no toleraba al peronismo. En consecuencia, en los años 50, Urondo tomará distancia de todo aquello que se considere “cultura de masas”. Sin embargo, en la década siguiente, ya con una definición de su compromiso político, avanzaríaó hacia aquello que su poesía ya insinuaba: poner el cuerpo en la creación y en la acción. Así, comenzaban sus incursiones en los soportes más masivos de la industria cultural: la novela y el cuento primero; la televisión, el teatro y el cine después; la canción -la poesía musicalizada en su caso-. Y, hacia el final, llegó al fenómeno más amplio y abarcativo: el periodismo, que había iniciado en revistas y diarios comerciales y concluyó en los medios de prensa de Montoneros, la organización política a la que pertenecía.

Justamente en 1972, cuatro años después de la publicación de su obra reunida por De la Flor con el título “Todos los poemas”, se iniciará un largo hiato que habrá de ningunear su obra hasta 1999, cuando se reedita la novela “Los pasos previos”, y aparece en el Diario de Poesía, que dirige Daniel Samoilovich, una entrega especial sobre su vida y su poesía. Ya en este milenio, en 2010 Adriana Hidalgo publicará la obra poética completa prologada y editada por Susana Cella y posteriormente los cuentos, el teatro y los textos periodísticos.

Es importante lo ocurrido durante ese paréntesis. Su poesía permaneció oculta, con una circulación casi clandestina entre ediciones antiguas y agotadas hasta la aparición de la web y la multiplicación exponencial gracias a quienes la mantuvieron vigente. Es que internet ocupó, en cierto modo, el lugar que en otro tiempo tenían las fotocopias, las copias en carbónico mecanografiadas con errores y las ediciones borrosas por el uso o la intemperie. Y las versiones manuscritas, que de eso no hay que olvidar. Es que Urondo vivió ese ninguneo como un nuevo exilio, como el destierro del que hablaba Montanaro. Legitimado en las lecturas y en el seguimiento, en la proliferación de discípulos sin contertulio, Urondo permaneció excluido de la consagración en el papel, ese podio máximo al que aspiran quienes escriben. Sólo en estas dos primeras décadas del siglo volvió la reivindicación del poeta, la recuperación del intelectual que no dejó disciplina ni género sin cultivar porque no hubo donde no se entrometiera: los nuevos lenguajes, la poética de vanguardia, el revisionismo histórico, la revolución.

Repito, a riesgo de cansarlos: lo que ocurrió en esos más de treinta años entre 1976 cuando cae baleado en Mendoza y el fin de siglo significó otro margen para Urondo. Ya había transitado las periferias del Litoral, primero; de la vanguardia estética, después; de la vanguardia política en tercer término. Cierto, Montanaro no se ocupa -y él lo dijo reiteradamente- del análisis literario de la obra de Urondo. Pero esta biografía, construida por documentos, diarios y revistas, testimonios y la mirada de quienes estuvieron cerca de Urondo o apenas lo conocieron, como su hija Ángela, por ejemplo es, justamente, lo que hace desear leer su poesía. Es el beneficio de inventario que debemos a Pablo Montanaro: que su libro actúe como indicador, como señalador de una obra a punto de ser descubierta cada vez que se accede a ella.

Muchas gracias.



miércoles, 14 de junio de 2017

Heridas que no cierran: La traición de Gerardo

Este texto fue leído por Ruth Zurbriggen en ocasión de la presentación del libro, el 6 de junio de 2017 en ATEN Provincia, ciudad de Neuquén (Fotos: Oscar Virginillo)




por Ruth Zurbriggen
Activista feminista en La Revuelta


“No entender... Algo tan vasto que traspasa cualquier entender. 
Entender es siempre limitado, pero no entender puede no tener límite. Siento que soy mucho más completa cuando no entiendo. 
No entender es un don. Pero no se trata del no entender como no entienden los pobres de espíritu. Lo bueno es ser inteligente y no entender. 
Esta bendición es como padecer locura y no estar dolida, es un desinterés manso, una dulce burrada... 
Sólo que de vez en cuando me viene la inquietud y quiero entender un poco. No demasiado, por lo menos entender que no entiendo”. 
Clarice Lispector


El libro está dedicado a Macky Corbalán.
Este libro es un acto de traición. Un acto de traición a los pactos patriarcales.
Es un varón que habla a través de la poesía sobre la violencia femicida ejercida por varones.
¿Cómo se hace poesía del y con el espanto de los femicidios?
¿Qué escuchó Gerardo para escribir estos poemas?
¿Qué pudo escuchar de lo que escuchó en sus rastreos periodísticos?
¿Qué sensación del mundo tiene Gerardo que lo lleva a esta escritura?
La nombra como poesía política y de la emergencia.
¿Qué nos comparte en esa emergencia?
Nos comparte su traición al mandato y a las cofradías masculinas.
Y realiza esa traición a través de un doble juego: 1-con las imágenes de los femicidas y 2-con la poesía que es capaz de producir.
La pone a circular.
Se preocupa en mostrar, indicar, señalar, poner las cosas en otro foco. El foco y la foto centrada en los femicidas.
Hace circular una posibilidad: que ese pacto con la masculinidad, que ese pacto esperado puede no pactarse.
Y más aún, que esa traición (¿esa infidelidad?) vale decirla, escribirla, circularla en el escenario social, cultural, político.
Cuanto menos, entiendo que la poesía de Gerardo Burton, en Heridas que no cierran, hace trazos para que esa traición se filtre.
¿Por qué hablo de las traiciones? ¿Qué estoy queriendo decir al respecto?
Estoy fuerte y altamente convencida que para interpelar los mandatos de las violencias heterror-sexistas los varones tienen que mostrar su vergüenza. Tienen que sentirse profundamente avergonzados. Tristemente avergonzados.
Ya sabemos que acá no se trata de pensar esencialistamente que per se, que los cuerpos masculinos ejercerán violencias y per se los cuerpos portadores de vaginas, de vaginoplastías, los cuerpos que viven sus géneros de manera feminizada no van o no vamos a ejercerlas.
Sin embargo, los hechos alimentan el esencialismo (en todo caso) porque las asesinadas son las mujeres, las travestis y todas aquellas personas que viven sus cuerpos y géneros a partir de tránsitos feminizados.
Y los asesinos son varones. Los femicidas son varones.
Lo sabemos, el femicidio es un crimen político.





Es un acto de poder y dominación masculina y misógina.

Nosotras seguiremos andando este camino sin retorno, en mi opinión.

Este camino de agruparnos, organizarnos, rebelarnos, producir fiestas y luchas creativas, porque sabemos que nos merecemos otra vida.
Seguiremos en el camino de danzar la posibilidad del acuerpamiento, de acuerparnos, como sugiere Lorena Cabnal (feminista comunitaria):  “Acuerpar/acuerparnos como la acción colectiva de nuestros cuerpos indignados ente las injusticias que viven otros cuerpos. Que se autoconvocan para proveerse energía política para resistir y actuar contra múltiples opresiones patriarcales, colonialistas, racistas y capitalistas. El acuerpamiento genera energías afectivas y espirituales y rompe fronteras y el tiempo impuesto. Nos provee cercanía, indignación colectiva pero también revitalización y nuevas fuerzas para recuperar la alegría sin perder la indignación”.

Sin embargo, hasta que los varones no manifiesten su desilusión con la clase masculina de la que son parte, algo faltará. No alcanza con nuestra interpelación, estoy convencida. De hecho los femicidas nos odian. ¿Por qué van a sentir que lo que hacemos es digno de ser considerado para que cambien su idea sobre lo que pueden sobre nosotras?
La gran interpelación a la masculinidad hegemónica tiene que venir de los propios varones.
Quiero decir, los violentos, los sexistas, los violadores, los femicidas tienen que ser puestos bajo sospecha, repudiados, no tolerados también y fundamentalmente, por quienes todo el tiempo han armado pactos entre caballeros para desplegar sus privilegios y modos de estar en el mundo. No es sólo para los 3 de junio, no es sólo para los 8 de marzo ni para las convocatorias del feminismo. Es de para y con todos los días.

***************

¿Quiénes son los femicidas de Heridas que no cierran? Varones que están entre nosotrxs, varones que han transitado por nuestras escuelas, universidades, clubes, sindicatos… Los hay trabajadores de empresas de seguridad, administradores de un hostel, profesores de taekwondo, policías, empleados. Asesinan –las más de las veces- con cuchillos, decapitan, apuñalan a quienes dijeron querer –también, las más de las veces.

Las caras de los femicidas demarcan y marcan una barrera para atravesar el libro. Es la que tuve que poder traspasar para poder leer los textos. No es sencillo, debo “confesar” que cuando fui leyendo borradores que generosamente Gerardo me iba compartiendo las sensaciones corporales y afectivas eran otras diferentes a la de ver ya sus caras estampadas allí tiempo después. Sabía que ese “detalle” faltaba, no imaginé hasta ver el primer borrador con las fotografías que otras cosas sucederían ahí o me sucederían.
Eso, ver sus rostros encabezando cada poema, adquirió otro nivel u ¿otro espanto? cuando tuve el libro en la mano.
Gerardo nos explicó sus motivos en esta presentación y en medios de prensa estos días sobre el porqué de esas imágenes en el libro.

Es posible que comparta todas y cada una de sus razones, así y todo la operatoria que nos propone es incómoda, molesta, difícil, controvertida, áspera, tensa, afectada.
No produce satisfacción ni calma.
Hay algo del orden del espanto.
Digo todo esto, y parece que voy contra el deseo de Gerardo de ser leído. De ser escuchado.

Carlos Skliar, escribe ensayos educativos y filosóficos. Define la palabra poema en su libro “Lo dicho. Lo escrito. Lo ignorado” (2011):

“Poema: palabra que Derrida pronuncia y define como “el demonio del corazón” y que parece como un ovillo que rápidamente se transforma en erizo y vuelve a la posición ovillada. Poema no sólo designa un texto diferente a otros textos, sino una disposición distinta de la memoria, la perplejidad, la experiencia y el deseo. A veces en único testimonio de lo que ocurrió. Otras veces crea la sensación de lo inaudito. Hecho con las mismas palabras que proceden de la misma lengua, su pronunciación se desliza desde un cuerpo hacia otro cuerpo. Se advierte, a menudo, una falsa pronunciación. Prescindir del poema es prescindir de la humanidad”.

Éste es un libro de poesía de la emergencia. Es un libro incómodo, porque nos hace ver también que los femicidas no actúan en el vacío social, que el sistema de valores heteropatriarcales se difumina por doquier.
Ojalá la poesía de Gerardo contagie a otros a traicionar sus fidelidades con el mandato heteropatriarcal del macho violento.
Porque necesitamos más producciones culturales contra los femicidios y los femicidas, necesitamos poesía, música, cine, literatura, teatro, arte callejero, arte grafitero, arte popular, arte arte arte que nos ayude a entender que no vamos a entender jamás.
Necesitamos también más feminismo para salvarnos.


Neuquén, 6 de junio de 2017

lunes, 26 de septiembre de 2016

poema en la habana - 2016



un escorzo de ella
como la calle neptuno
en la habana
sus colores rumorosos
las mujeres que cantan
en un baile de caderas


un escorzo de ella
entre juegos y pícaros
mientras la guerra
deja edificios desdentados
cadáveres de ventanas
y de puertas
que son el arte en el aire
de la habana
como en su cuerpo extendido

el mapa de su piel
orografía e hidrografía
amadas
flora y fauna de un cuerpo
que descansa
languidece
despierta
en la calle neptuno de la habana
y en cualquier
calle
de este mundo triste
sin alma
al que se vuelve
sin haberlo dejado
nunca



viernes, 22 de abril de 2016


gerardo burton












la cebolla de vidrio ediciones


lunes, 7 de julio de 2014

Sobre "Tranvía 4", por Victorio Veronese


 
Texto leído por Victorio Veronese en la Biblioteca Nacional, Buenos Aires, el 17 de junio de 2014, en la presentación del libro “tranvía 4”, libro de Gerardo Burton.



Cuando empecé a leer TRANVÍA 4 me dije: este viaje me llevará por grandes espacios abiertos, a recorrer inmensas distancias, a fijar mi mirada en el horizonte.
 Fue más que eso, mucho más, porque me encontré con cortes y quebradas.

Entre cortes y quebradas aparece una historia única, personal, y también nuestra historia, la de la Patria;  la primera es la de los antepasados de Gerardo:
 el viejo john, que vivió del otro lado del río, en colonia y por uno de esos azares del destino, un mal negocio, terminó poblando la tierra de mujeres, hijas,  y de un varón, para ser más preciso, un varoncito tardío.
 Pero no empezó en Colonia, antes hubo naves que cruzaron océanos de malditos horizontes.
Y aquí hubo quienes se comieron a juan díaz y a don pedro de mendoza lo venció una sed infinita  y un incendio.
Como no puede ser de otra manera la historia personal, única, se confunde con la de la Patria, esa Patria que es un dolor que se lleva en el costado: los fusilados de josé león suárez, el pozo de banfield, el bombardeo a Plaza de Mayo –aquí también vinieron por el cielo a matar niños, y por las calles la sangre de los niños corría simplemente como sangre de niños-  trelew.
Aquí, TRANVÍA 4, se detiene en la primera parada. Porque TRANVÍA 4, este libro de Gerardo Burton que hoy nos reúne aquí, está dividido en cuatro partes, esta primera se titula fundaciones.
Después de esta  pausa, de esta breve pausa, los invito a continuar viaje, este viaje lleva por título historias.
Aquí empezamos por encontrarnos con una mujer que inventaba sombreros y vestidos y vivía entre gasas y sedas, pero quería ser pianista, pero el padre le vendió el piano, le prohibió milonguitas y tangos, y le dijo que sólo saldría de esa casa, para casarse.
En estas historias también se habla de los talleres vasena: el título del poema es: enero, 1919, y el primer verso pregunta:
¿qué estaban haciendo cuando reventaron talleres vasena?
El poema termina diciéndonos: el terror invadió barracas, una caravana de ataúdes avanza por sus calles, en la mayoría iban obreros y extranjeros.
Otro poema lleva por título: 1930 ¿Qué nos pasó a los argentinos en 1930? Nos volvieron a dejar cesantes: Sin pan y sin trabajo. Quemaron el cuadro del peludo, nos quemaron el cuadro del peludo, del que hizo maridaje con la chusma, ¡lindo título!Maridaje con la chusma, para ellos el pueblo es eso, la chusma, para la tilinguearía porteña, y a veces no tan porteña, fuimos y somos la chusma, el aluvión zoológico.
 Maridaje con la chusma, ése era  uno de los constructivos títulos de uno de los grandes diarios porteños, al referirse a la muerte de Hipólito Yrigoyen. Así eran y así son los conservadores, en fin, los gorilas.
En el poema abuelo guillermo, Gerardo nos cuenta que el abuelo perdió la huelga contra la telefónica y las mujeres de la familia nunca le perdonaron su socialismo.
Tiempo donde Lugones versifico la espada.
Como vemos, la narración está construida entre  cortes y quebradas, el relato no es lineal, avanza y retrocede como la memoria, esa memoria que reconstruye nuestro pasado para que podamos comprender nuestro aquí y ahora.
Mientras Tita nos canta se dice de mí, nos enfrentamos con un recuerdo para marcelino pan y vino y con las joyas y los trajes de Evita, la memoria no respeta el orden, ejerce su libre albedrío.
Aquí volvemos a detenernos, aquí termina el viaje entre las estaciones  fundaciones e historias, a partir de ahora recorremos los barrios porteños de núñez, liniers, flores.
¿Qué huellas indelebles de esos barrios quedaron grabadas en la memoria de Gerardo?
El abuelo adolfo,  el recuerdo del olor a trementina en el aire y de un caballete con pinceles y una hija que espía y que los descamisados debajo de la lluvia despedían a Evita presos de dolor y que había tíos que no la querían y que Evita si viviera querríamos que fuese… y que el cáncer y las torturas y no había que dejar ni un ladrillo que no sea… porque había en el país guaridas asquerosas de oligarcas y que maría maggi de magistris y que el brujo y los gorilas y la muerte…
y esas ganas tremendas de llorar
Las siestas en el barrio de flores y el aro en la vereda y la revista el hogar y los carnavales en núñez y en liniers, y siguen los cortes y las quebradas, y los enfrentamientos entre hermanas mientras las historias familiares conviven con las tragedias del país: revueltas, dictaduras, campos de concentración…
¿es la memoria que selecciona nuestros recuerdos o son los recuerdos que se imponen a ella?
El potrero, los barcos de papel, el fútbol: ¡calamares para todo el mundo! platense…
Y no podía faltar en la lista de recuerdos la pulpo de goma y venía la cana y la secuestraba como después secuestrarían a la gente.
Aquí nos volvemos a detener, para volver a partir inmediatamente, ¿hacia a dónde? Digamos… de moldes al sur…
Con qué personajes, con qué escenarios, con qué hechos, nos enfrentaremos este tramo final de TRANVIA 4:
con los adoquines de urquiza, con la sonrisa del anciano, con los techos, con la línea quebrada de los techos, con deudas impagas y besos que se oxidan en la sombras donde nadie habita
… decí por dios… qué me has dao… ni el pucho en la oreja… malevo y feroz … ya ni sé…
Como vemos, nuestra pequeña patria, Buenos Aires, también es un dolor en el costado y en ella, los amores verdaderos están hechos a puro tango: hubo ojos que vieron un amor, una pasión y ya no.
Y aquí, en moldes al sur, la memoria vuelve al mismo lugar donde ya estuvo en fundaciones y nos lleva de nuevo a trelew, al crimen de trelew: gritos en la madrugada, fogonazos en la noche, la mandíbula destrozada de maría antonia.
Y después ezeiza. ezeiza. Pero fue después.
Y a pesar de todo ella volvió una tarde y él confiesa que no sabía que la esperaba, más, al final del poema repite:
Y yo    que no sabía   la esperaba.
Y en diciembre del setenta y cinco la derrota estaba cantada. Trampa. Muerte. Desolación. ¿Y el Templo? El Templo estaba cerrado. ¿Y el mundo?... y al mundo nada le importa yira, yira… Ni la carne torturada ni los excrementos ni el olor de la carne ni de los excrementos…
… Entonces, entonces irse lejos, lejos, al sur, al sur…
… una vez más la vida es un juego perverso…:
Y el fútbol y camisetas naranjas y banderas celestes y blancas mientras la pelota yira y yira a pocas cuadras de la esma… Sí, la pelota yiraba y yiraba a pocas cuadras de la esma…
Como vemos este viaje que nos propone Gerardo Burton con TRANVÍA 4,  si bien nace en historias familiares, barriales, personales, no  no se amuralla detrás de ellas, no, busca el compromiso social, tiene necesidad de construir una sociedad menos desigual, tiene necesidad de una Patria más justa, donde los saqueadores, los depredadores de siempre, no impongan sus privilegios sobre los derechos de las mayorías. Por todo eso, pienso que el verso de Leopoldo Marechal es el que mejor define este viaje que nos propone Gerardo Burton: La Patria es un dolor que se lleva en el costado.


Sobre "Tranvía 4", por Victorio Veronese



Texto leído por Victorio Veronese en la Biblioteca Nacional, Buenos Aires, el 17 de junio de 2014, en la presentación del libro “tranvía 4”, de Gerardo Burton.



Cuando empecé a leer TRANVÍA 4 me dije: este viaje me llevará por grandes espacios abiertos, a recorrer inmensas distancias, a fijar mi mirada en el horizonte.
 Fue más que eso, mucho más, porque me encontré con cortes y quebradas.

lunes, 15 de abril de 2013

Un tanguero en el desierto

Entrevista de Mauricio Bertuzzi publicada en el blog de la revista Ruleta China


Gerardo Burton en los estudios de radio UNC-CALF



http://revistaruletachina.blogspot.com.ar/2013/03/entrevista-gerardo-burton-un-tanguero.html?spref=fb

Escribir, pese a los malos entendidos


Reflexiones sobre el acto de escribir. Aportes para una discusión.

http://rionegro.com.ar/diario/gerardo-burton-malos-entendidos-1140017-9544-nota.aspx

domingo, 17 de junio de 2012

Expo: algunos trabajos del taller 2

acrílico sobre madera



acuarela sobre papel (a la manera de xul solar)


acuarela sobre papel

óleo sobre madera


Expo: algunos trabajos del taller

 acrílico sobre madera

 óleo sobre madera


óleo sobre madera

 óleo sobre madera



acrílico sobre madera